Salud mental · CONTREP

Salud mental · CONTREP

No estamos rotos: a veces solo aprendimos a sobrevivir

Hay algo muy fuerte en entender que muchas de nuestras reacciones no nacieron de la nada. A veces no desconfiamos porque sí. No nos alejamos porque queramos. No cerramos el corazón por costumbre. Muchas veces reaccionamos así porque el miedo aprendió a vivir con nosotros.

Los traumas no solo dejan recuerdos. También dejan reflejos emocionales, formas de protegernos, maneras de interpretar a los demás y hasta caminos automáticos para amar, huir, callar o defendernos antes de tiempo.

Y justo por eso resulta tan importante lo que hoy empieza a estudiarse con más claridad: el miedo aprendido no necesariamente se borra, pero sí puede modificarse. Se puede trabajar. Se puede desaprender en parte. Se puede acompañar hasta que deje de dirigirlo todo.

Sanar no es olvidar lo que dolió.
Es dejar de vivir como si siguiera pasando.

Pensarlo así cambia mucho. Porque entonces el crecimiento personal no se trata solo de “echarle ganas”, sino también de reconocer qué parte de nosotros sigue respondiendo desde la herida. Y cuando eso empieza a sanar, hacemos menos daño, nos cuidamos mejor, elegimos distinto y podemos abrirnos a nuevas relaciones sin que el pasado decida todo por nosotros.

No todo el mundo viene a herirnos. No toda cercanía es peligro. No toda historia tiene que repetirse.

Tal vez no estamos rotos. Tal vez solo hemos vivido demasiado tiempo intentando sobrevivir. Y eso también merece ternura, conciencia y una nueva oportunidad.

Lee más en CONTREP

https://www.atom.bio/contrep

Comentarios