Cuando la profesión también nos aleja de la familia
Hay algo de lo que casi no hablamos en las profesiones demandantes: el dolor de no siempre poder estar presentes.
Perdernos comidas familiares, cancelar planes, trabajar mientras todos descansan, responder mensajes del trabajo en reuniones o prometer “ahora sí voy a desconectarme”… y no lograrlo.
Muchas veces no es falta de amor hacia nuestra familia. Es cansancio, presión, responsabilidad y esa sensación de tener que sostenerlo todo aunque por dentro ya estemos agotados.
A veces físicamente estamos en casa, pero mentalmente seguimos atrapados entre pendientes, clientes, cierres, problemas, declaraciones o preocupaciones.
Y aunque amamos nuestra profesión, también duele sentir que algunos momentos importantes se nos escapan mientras intentamos cumplir con todo.
El estrés laboral crónico puede afectar la salud física, mental, emocional y también nuestra vida personal. Por eso, descansar no es flojera, poner límites no es irresponsabilidad y cuidar nuestra salud mental no nos hace menos profesionales.
¿Cómo podemos sobrellevarlo?
- Aprender a desconectarnos por momentos del trabajo.
- Tener espacios reales con la familia sin celular ni correos.
- Dormir y descansar de verdad.
- Hablar de lo que sentimos en vez de guardarlo todo.
- Buscar apoyo emocional cuando sea necesario.
- Entender que ningún pendiente vale más que nuestra salud.
Porque al final, ninguna declaración, cierre, cliente o urgencia reemplaza el tiempo que no vuelve.
Fuentes oficiales
OMS – Salud mental en el trabajo:
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-at-work
OMS – Estrés:
https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/stress
UNAM – Estrés laboral:
https://unamglobal.unam.mx/global_revista/mexico-alarmantes-cifras-de-estres-laboral/
Gaceta UNAM:
https://www.gaceta.unam.mx/si-reduces-el-estres-laboral-tendras-una-vida-mas-equilibrada/

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